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"La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo". Nelson Mandela.

martes, 3 de mayo de 2016

Análisis sociológico en el contexto escolar. Técnicas de recogida de datos.

 LA ENCUESTA


Autores: Víctor Gil López, Moisés Contreras de la Osa, Luis Triguero Pérez-Egaña y Gema Rubio Palomo. 

Facultad de Educación de Cuenca          UCLM 





Las encuestas son el método de investigación cuantitativa más generalizado, pues permiten que los fenómenos sociales puedan ser medidos y posteriormente analizados mediante modelos matemáticos y técnicas estadísticas (Giddens, 2010). Además, según García (1993) son investigaciones realizadas sobre una muestra de sujetos representativa de un colectivo más amplio, que se lleva a cabo en el contexto de la vida cotidiana, utilizando procedimientos estandarizados de interrogación, con el fin de obtener mediciones cuantitativas de una gran variedad de características objetivas y subjetivas de la población.

La gran ventaja de las encuestas es que permiten a los investigadores recoger una gran cantidad de datos comparables, que pueden ser manipulados, generalmente con programas informáticos, para averiguar si existe alguna correlación significativa entre las variables.
Según García (2003), para realizar una encuesta se deben utilizar 5 pasos, que son:

  • La población y la unidad muestral.
  • Selección y tamaño de la muestra.
  • El material para realizar la encuesta.
  • Organización del trabajo de campo.
  • Tratamiento estadístico.

UNIDAD MUESTRAL- SELECCIÓN Y TAMAÑO DE LA MUESTRA


A la hora de seleccionar la muestra que tendrá que realizar la encuesta, hay que tener en cuenta una condición básica como es la representatividad, pues esta propiedad es la que permitirá estudiar una población utilizando solamente la muestra. Por lo tanto, al realizar una encuesta, debe disponerse de una muestra representativa, es decir, de un subconjunto que tiene las mismas características generales que la población, y cuyos resultados serán generalizados a dicha población. De lo contrario, estaríamos trabajando con una muestra no representativa o sesgada que no posee las mismas características generales que la población.

Para que la muestra seleccionada sea representativa se utilizan las técnicas de muestreo, procedimientos que aseguran que los individuos seleccionados representan a su población. De esta manera, el muestreo puede ser probabilístico (cuando los sujetos se seleccionan al azar y el investigador conoce la probabilidad de selección de cada miembro de la población) y no probabilístico (los sujetos de la población no tienen la misma probabilidad de ser seleccionados) (García, 2003).


Un procedimiento especialmente importante para asegurarse de que el grupo elegido es representativo es el muestreo aleatorio, que consiste en elegir una muestra en la que cada miembro de la población en cuestión tenga las mismas posibilidades de estar incluido.

Asimismo, existen otros tipos de muestreo utilizado por los sociólogos entre las que se encuentra el muestro de conveniencia, que significa tomar la muestra allá donde sea posible. Como este método es menos sistemático o riguroso que otros, los resultados que generan deben tratarse con precaución. Sin embargo, a veces es la única manera práctica de conseguir una muestra adecuada cuando se trata de investigar o estudiar a grupos sociales con los que es difícil contactar y que pueden mostrar reticencia a darse a conocer (Giddens, 2010).

Dependiendo de la forma en que sean redactadas las preguntas, pueden distinguirse cuestionarios normalizados, abiertos y semiestructurados.

Cuestionarios normalizados: constan de series de preguntas normalizadas o cerradas para las cuales existe un número fijo de respuestas. Este tipo de encuestas tienen la ventaja de que sus respuestas son fáciles de comparar y tabular, ya que existe un reducido número de categorías. Por otro lado, la información que proporcionan tiene un alcance restringido y a veces engañoso ya que no dan cabida a sutilezas de opinión o de expresión verbal.

Cuestionarios abiertos: ofrecen a los encuestados la oportunidad de expresar sus ideas con sus propias palabras: no se ven limitados a marcar respuestas predeterminadas. Los cuestionarios abiertos suelen proporcionar más información que los cerrados, ya que el investigador puede profundizar en las respuestas con el fin de indagar en lo que piensa el encuestado. Por otro lado, la ausencia de respuestas cerradas conlleva una mayor dificultad a la hora de establecer comparaciones mediante métodos estadísticos.

Cuestionarios semiestructurados: presentan cuestiones normalizadas, pero también incluyen preguntas puntuales para obtener respuestas con mayor profundidad y que a veces permite a los entrevistados desviarse del tema cuando es necesario. Estos cuestionarios suelen estar dirigidos a investigar temas relevantes más que cuestiones muy específicas definidas por el investigador.

En cualquier caso, los cuestionarios se caracterizan por ser claros y carecer de ambigüedades, por ser realizables de forma uniforme, y por presentar un diseño que por un lado minimiza los errores de los informantes y de los codificadores, y que por otro lado ayuda a atraer el interés de los participantes y a conseguir que estos den las respuestas más cercanas posible a la verdad (Giddens, 2010).

Por otra parte, respecto a la elaboración de las preguntas, es necesario plantearse diversas cuestiones sobre diversos aspectos de estos, como serían el contenido (¿es necesaria la pregunta?), sobre el lenguaje (¿entenderán todos (o la gran mayoría) el lenguaje utilizado), sobre la ubicación de la pregunta dentro de la secuencia (¿su respuesta puede verse influida por preguntas previas?).

Por último, respecto a la presentación del cuestionario, se considera necesario que sea y parezca corto (sin excederse en el número de preguntas ni ser redundante), que sea y parezca  fácil (por ejemplo, presentando las preguntas en orden de dificultad), y que parezca atractiva (que motive a la persona a contestar aludiendo a la importancia de su colaboración y la relevancia del tema) (García, 2003).

     - Ventajas y desventajas de los estudios con encuestas:

Las encuestas continúan utilizándose bastante en la investigación sociológica por diversas razones: las respuestas a los cuestionarios pueden cuantificarse y analizarse con mayor facilidad que el material generado por la mayoría de los restantes métodos de investigación; se puede estudiar de esta forma a un número grande de personas y, si se dispone de medios suficientes, los investigadores pueden recabar la ayuda de un gabinete especializado en sondeos para recoger las respuestas. El método científico es el modelo de este tipo de investigación, ya que las encuestas proporcionan a los investigadores una medida estadística de lo que están estudiando.

Sin embargo, muchos sociólogos critican las encuestas y sostienen que el hecho de su cuantificación sea fácil concede a unos resultados cuya veracidad puede ser dudosa. La cifra de cuestionarios sin responder suele ser elevada, especialmente cuando se envían y devuelven por correo. Con frecuencia se considera a las investigaciones mediante encuestas una molestia que hace perder el tiempo (Giddens, 2010).


ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO DE CAMPO


Al elaborar una encuesta, hay que tener en cuenta el medio a través del cual se va a realizar, pues este afectará al fin y reflejará en cómo se pregunta, durante cuánto tiempo se pregunta, y a las respuestas de los sujetos encuestados. Los medios utilizados para realizar una encuesta son principalmente tres:

     - Entrevista personal: 

La entrevista personal, en la cual  una persona o entrevistador llega hasta el individuo objeto de la encuesta, lee las preguntas y anota las respuestas.



Las ventajas de este tipo de encuesta radican en que los entrevistadores pueden aclarar las preguntas que no se entienden, pueden instar a contestar preguntas que inicialmente el sujeto no responde o pueden pedir que aclare respuestas inicialmente ambiguas, y pueden evitar que se produzcan consultas con otras personas que influirían en las respuestas, mientras que como inconvenientes se encuentran el mayor esfuerzo personal que requiere este tipo de encuesta, o la necesidad de formar y entrenar a los entrevistadores (García, 2003).

    - Encuesta por correo:

Para poder utilizar este medio, es necesario que el cuestionario esté redactado de manera que las preguntas estén expresadas con un grado de complejidad que sean entendidas perfectamente por la muestra. Al cuestionario se le debe acompañar una carta de presentación personalizada en la que se explique la importancia que tiene la colaboración del encuestado, unas breves instrucciones sobre la forma de responder y un número de teléfono para aclarar posibles dudas.




Como ventajas, cabe señalar que es la forma más barata y cómoda de realizar una encuesta, o que permite a los entrevistados contestar de forma relajada o sincera a aquellas cuestiones de carácter personal o embarazoso, mientras que como inconveniente puede señalarse que el cuestionario tiene que estar perfectamente redactado y explicado, ya que no se pueden aclarar dudas (García, 2003).

     - Encuesta por teléfono:

Este medio supone la intervención de un entrevistador, pero su papel es menos relevante que en la entrevista personal. Las preguntas deben ser cortas y muy claras, y las opciones de respuesta han de ser pocas y breves.



Como ventajas puede señalarse que es un tipo de entrevista muy utilizado debido a la extensión del teléfono, la rapidez y el bajo coste, o que es útil para realizar cuestionarios cortos, mientras que como inconvenientes pueden señalarse que sesgan a la población que no tiene teléfono, y que limitan la extensión de las preguntas, ya que el entrevistado se cansa antes que con los otros métodos (García, 2003).


APLICACIÓN DE LAS ENCUESTAS AL ÁMBITO EDUCATIVO


Desde nuestro punto de vista, una de las posibles aplicaciones de las encuestas en nuestro ámbito profesional (el aula) sería la elaboración de sociogramas, los cuales pueden definirse como un conjunto de procedimientos de observación y análisis de las relaciones intergrupales que se expresan en una serie de índices y esquemas gráficos, y permiten medir y describir la estructura de las relaciones socioafectivas, que subyacen en los grupos pequeños (Junta de Andalucía, 1995). De esta manera, entendemos que las encuestas pueden ser adaptadas al ámbito educativo de forma que constituyan una herramienta con posibles aplicaciones prácticas en dicho ámbito, y que resulten de utilidad al profesor en su práctica docente. 

Un ejemplo concreto del uso de sociogramas fundamentados en la utilización de cuestionarios sería el análisis de las relaciones y elecciones de  afectividad (entendida la afectividad como el vínculo que se establece dentro de las relaciones sociales entre iguales sin ningún tipo de interés), y de efectividad (entendida la efectividad como el vínculo que se establece dentro de las relaciones sociales entre iguales con algún tipo de interés) existentes entre nuestros alumnos, a través de un sociograma fundamentado en un cuestionario elaborado específicamente con el objetivo de identificar dichas relaciones y elecciones. 

  • El ejemplo citado de cuestionario para la elaboración de un sociograma es el siguiente:


CUESTIONARIO SOBRE AFECTIVIDAD Y EFECTIVIDAD


C.S.P. Cuestionario sociométrico para preadolescentes, de 11 a 13 años.
NOMBRE.................................... APELLIDOS..............................................
COLEGIO............................................................... CURSO....................

Garantizamos el total anonimato de los resultados obtenidos en este cuestionario, ya que los nombres serán representados mediante números y en ningún momento nadie sabrá quien ha contestado una cosa u otra.

1- ¿Quiénes son los tres chicos o chicas con los que SI harías un trabajo en clase? Ordénalos en orden     de preferencia.
1.      ………………………
2.      ………………………
3.      ………………………
       2- ¿Quiénes son los tres chicos o chicas con los que NO harías un trabajo en clase? Ordénalos en orden    de preferencia.
1.      ………………………
2.      ………………………
3.      ………………………
        3- ¿Quiénes son los tres chicos o chicas con los que SI irías a una fiesta? Ordénalos en orden de               preferencia.
1.      ………………………
2.      ………………………
3.      ………………………
          4- ¿Quiénes son los tres chicos o chicas con los que NO irías a una fiesta? Ordénalos en orden de         preferencia.
1.      ………………………
2.      ………………………
3.      ………………………


Sin embargo, de la misma manera que ocurre con el resto de cuestionarios, al realizar el cuestionario a utilizar en un sociograma, hay que tener en cuenta diversos aspectos, como serían la elaboración de las preguntas, o la presentación del cuestionario, ya que en los primeros cursos de Primaria, el grado de abstracción de algunas preguntas impide a los alumnos dar una respuesta que manifieste su punto de vista, por lo que, como señalaremos a continuación, es importante que las preguntas del cuestionario estén adaptadas a la edad.

Por una parte, respecto a la elaboración de las preguntas, al estar trabajando con niños de corta edad, es necesario plantearse aspectos como el contenido de las preguntas (pues las preguntas del cuestionario deben de estar bien planteadas respecto a la edad y nivel de los alumnos, para que estas aporten la información necesaria para realizar el sociograma), o el lenguaje que se va a utilizar en estas (pues el lenguaje utilizado influirá mucho en si los alumnos entienden o no las preguntas, de manera que si, por ejemplo, utilizamos un lenguaje demasiado complejo para la edad y nivel de los alumnos, estos no comprenderán las preguntas).

Por otra parte, respecto a la presentación del cuestionario, debemos considerar aspectos como la dificultad o la longitud del cuestionario, pues dependiendo de estos aspectos, los niños tendrán mayor o menor facilidad para comprender el cuestionario y responder las respuestas, y la información que obtendremos será más o menos representativa o certera. De esta manera, si utilizamos un cuestionario con una longitud adecuada, y con una dificultad ajustada para los alumnos que van a realizar el cuestionario, conseguiremos que estos nos den respuestas más precisas.

Por último, otro tipo de aplicación que podrían tener los cuestionarios y las encuestas en el ámbito educativo serían las encuestas sobre la calidad educativa (como las que pasan en las universidades a los alumnos sobre las prácticas docentes de sus profesores), aunque en este caso al igual que ocurría con los sociogramas habría que tener especial cuidado con la elaboración de las preguntas y la presentación del cuestionario en sí mismo.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


  • García Ferrando, M. (1993). La Encuesta. En M. García Ferrando, J. Ibáñez y F. Alvira (Comp.), El análisis de la realidad social. Métodos y técnicas de investigación. (pp. 123 – 152). Madrid: Alianza Universidad.

  • Giddens, A. (2010). Preguntas y respuestas a las cuestiones sociológicas. En A. Giddens, Sociología (pp. 54 – 87). Madrid: Alianza Editorial.

  • Junta de Andalucía. (1995). La Acción tutorial. Junta de Andalucía. Consejería de educación y ciencia. Dirección general de promoción y evaluación educativa. Recuperado el 3 de Mayo de 2016, de http://www.ice.udl.es/uou/accion.pdf


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