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"La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo". Nelson Mandela.

lunes, 1 de febrero de 2016

Actividad 1.1 en pdf.

1. Estructura institucional y educación, derechos humanos y derecho a la educación. Que tipo de educación para qué tipo de sociedad y qué tipo de sociedad para que tipo de educación.

 

Actividad 1.1

Autores: Víctor Gil López y Moisés Contreras de la Osa. 

 

Facultad de Educación de Cuenca          UCLM

domingo, 31 de enero de 2016

Actividad 1.1

1. Estructura institucional y educación, derechos humanos y derecho a la educación. Que tipo de educación para qué tipo de sociedad y qué tipo de sociedad para que tipo de educación.

 

Actividad 1.1

Autores: Víctor Gil López y Moisés Contreras de la Osa. 

 

Facultad de Educación de Cuenca          UCLM  

 

1. Explica de forma sencilla y clara las diferencias y la relación entre sistema político, sistema electoral y sistema de partidos. Describe brevemente los principales rasgos del sistema político español.

En primer lugar, definiremos los conceptos de sistema político, sistema electoral y sistema de partidos, ya que creemos conveniente hacerlo antes de establecer las relaciones y las diferencias existentes entre estos conceptos.
Sistema político: término utilizado para designar la organización del conjunto de interacciones estables a través de las que se ejerce la política en un contexto limitado por la población.
Una importante peculiaridad del sistema político es que está regido por una autoridad. Es un concepto similar al de régimen político, ya que alude a la estructura y al funcionamiento de los poderes públicos. El régimen político es un término que surge durante el transito institucional que se produce en Europa  con el paso del denominado Antiguo Régimen a las nuevas sociedades burguesas. Duverger lo define como “la forma que toma en un grupo social dado la distinción entre gobernantes y gobernados”.
Sistema electoral: conjunto de reglas y prácticas que configuran los procesos electorales transformando votos en puestos institucionales. El sistema electoral junto con la designación y poderes del jefe del Estado, la organización y funciones del parlamento son elementos primordiales para caracterizar al régimen político (regímenes democráticos).
Sistema de partidos: conjunto de interacciones estables que se crean entre los distintos partidos políticos significativos de un ámbito territorial concreto y que da lugar a un modelo determinado de funcionamiento del sistema político en su conjunto.
La forma más tradicional de clasificar los sistemas de partidos responde al número de componentes, aunque también se puede atender a su implantación. Así, la cantidad de partidos políticos que cuentan con posibilidades electorales reales sería lo que estructura el sistema.
Una relación que podemos establecer entre estos tres términos es que tanto el sistema político, electoral y de partidos son elementos primordiales que caracterizan al Régimen Político.
La relación entre los sistemas electorales y los sistemas de partidos es bilateral: las modificaciones que se realizan en uno tienden a afectar al otro.
La diferencia que podemos establecer es que el sistema político afecta a la organización de las interacciones a través de las que se ejerce la política en un contexto determinado, mientras que el sistema electoral es el proceso de votación (elección) de los puestos institucionales y el sistema de partidos se encarga de las interacciones entre los distintos partidos políticos en un territorio concreto.

DESCRIPCIÓN DE LOS RASGOS DEL SISTEMA POLÍTICO ESPAÑOL:

La Constitución Española de 1978 establece la organización institucional de España y encabeza nuestro sistema legal. Las demás normas legales la desarrollan. Es un gran logro de consenso y convivencia. Fue aprobada mediante referéndum por una amplia mayoría de votantes y electores.
Aquí se dibujan los principales trazos del sistema institucional que permite convivir y tomar decisiones:
  • España es una democracia, un estado de derecho y un estado de bienestar. Tenemos una economía social de mercado.
  • Los valores de nuestro modelo de convivencia son: la libertad, justicia, igualdad, solidaridad, pluralismo político, dignidad de la persona y el respeto los derechos fundamentales y a las libertades públicas.
  • La Constitución protege los derechos fundamentales de las personas y establece unos principios para orientar las actuaciones de los poderes públicos. Se destacan algunos rasgos de este marco constitucional:
o   Derechos a la igualdad, no discriminación, libertad de ideología, religiosa, orientación sexual, expresión, enseñanza, reunión, manifestación, asociación, partidos político, sindicados, asociaciones empresariales y huelga.
o   Reserva un espacio para propiedad privada y libertad de empresa.
o   Impulsa la participación de todos en los asuntos públicos a través de representantes y en algunos casos de forma directa.
o   Presta atención a la educación, sanidad, seguridad social. Se refiere al trabajo y la vivienda. Considera a los consumidores, familias, mayores, jóvenes y discapacitados. Valora la ciencia, cultura, patrimonio artístico y medio ambiente entre otros.
o   Especialmente nuestra carta magna protege la diversidad cultural como parte del patrimonio de todos.
o   El idioma español es el oficial, también son cooficiales el catalán, el gallego y el euskera en sus respectivas regiones.
o   Los derechos se complementan con deberes para todos, respetar la legalidad, los derechos de los demás, contribuir a los gastos públicos y defender España.
  • La soberanía corresponde al pueblo español, es decir, a todos los españoles, de él derivan los poderes del estado: legislativo, ejecutivo, judicial.
  • Establece una monarquía parlamentaria y un sistema de gobierno basado en la representación parlamentaria.
  • Establece la unidad del estado y la autonomía de las Comunidades Autónomas (regiones).
  • Territorialmente España es uno de los estados más descentralizados del mundo. Se pueden diferenciar: unas instituciones comunes para todo el territorio, 17 Comunidades Autónomas (regiones) con amplios poderes, dos ciudades autónomas y más de 8.100 entes locales.
  • España es miembro de la Unión Europea y participa en este proyecto económico y político. Como otros estados ha cedido competencias económicas y políticas a las instituciones europeas; comparte su ejercicio con otros 28 Estados Miembros y sus ciudadanos. 

2. Explica de forma sencilla y clara los distintos significados que se pueden atribuir al concepto de democracia.


Democracia es un concepto que utilizamos cotidianamente en la conversación social para evaluar la calidad de nuestro sistema político, enjuiciar un determinado régimen con rasgos autoritarios, criticar la labor de las élites o simplemente manifestar determinadas aspiraciones de igualdad.
La democracia como experiencia histórica tiene aproximadamente 2600 años desde su primera aparición en la Antigua Grecia, donde se fundó el núcleo denso de su significado que hoy bien conocemos como la conjunción de la palabra Demos (pueblo) y Kratia (gobierno), el “gobierno del pueblo”. Se utilizaba para definir la forma de gobierno donde la autoridad se ejerce por una mayoría de los miembros de la comunidad política.
Son muchos y distintos los significados que desde la antigüedad se han venido asignando al concepto de democracia. Por ejemplo, para los antiguos, democracia era sinónimo de gobierno de muchos; para Aristóteles, la democracia era la situación en la que ricos y pobres tienen el poder y para los sofistas, la democracia era el resultado de la razón.
En sus primeras versiones el término alude a la necesidad moral de fomentar el pluralismo y el igual acceso de todos los ciudadanos a los poderes que ejercen las funciones políticas.
Podemos decir que la democracia clásica se basa en las siguientes ideas y valores:
  • La areté o virtud, valores como autocontrol, respeto, generosidad, compasión, etc.
  • La dike o justicia como lo contrario del abuso y la violencia, se trata de justicia en el sentido de equilibro.
  • El nomos y la ley, entendida como costumbre obligatoria legalmente que sería una forma de garantizar justicia. En otras palabras, la ley debe estar para lograr la justicia.
Otro tipo de democracia que podemos destacar es la cristiana, la cual es una concepción político-social inspirada en las ideas de Tomás de Aquino, originada en la Europa continental como reacción a la aparición del nacionalismo y del socialismo de masas.
La democracia actual se caracteriza por ser un régimen que hace posible articular el pluralismo social y que periódicamente organiza consultas universales de las que emanan los poderes públicos, además, las minorías colectivas y los individuos como tales tienen mecanismos de protección frente a las arbitrariedades que pueden cometer gobiernos amparados por el apoyo mayoritario.
Convencionalmente, la democracia se define en oposición a los autoritarismos, pero el atractivo del término ha llevado a que, a menudo, las dictaduras fascistas y comunistas se bauticen con las denominaciones de democracia orgánica o popular.
La democracia orgánica es un término acuñado en España para calificar la supuesta naturaleza democrática de las instituciones representadas en las Cortes Franquistas: familia, municipios y sindicato vertical.
En la democracia actual se combinan el respeto a los procedimientos, con la formación de políticas que persiguen satisfacer las demandas de amplios segmentos del electorado. Además, la democracia parece exigir el complemento de una relativamente madura sociedad civil.
En resumen, la democracia permite traducir una experiencia histórica: aunque es mucho, no es cualquier cosa, además, es una construcción en proceso.
“La democracia puede ser muchas cosas, tenemos la certeza de que es distinta a la aristocracia, a la monarquía y a las dictaduras” (Sartori, 1993, pp. 115-134).

3. En qué tenemos que fijarnos para valorar si una sociedad es más o menos democrática que otra.

El objetivo de una democracia es hacer posible que todos los integrantes de una sociedad participen en el devenir de esta mediante la toma de decisiones. Para valorar si una sociedad es democrática deberíamos entrar a valorar en qué grado se cumple ese objetivo, y una vez obtenida la respuesta a esa interrogante clasificarla en una escala.
  • En el punto más alto, se encontrarían las sociedades en las que hay pocos intermediarios entre el ciudadano medio y el jefe del estado y el pensamiento de cada persona cobra más importancia.
  • En el lado opuesto, se encontrarían las sociedades no democráticas en las que las decisiones son tomadas por solo una persona (dictadura) o unos pocos (oligarquía).
Rafael Feito, en su artículo “Escuela y Democracia” considera que la contribución de la escuela a la democracia pasa al menos por tres elementos:
  • El primero, es el de asegurar el éxito escolar (entendiendo por tal alcanzar un nivel de educación secundaria postobligatoria) para la inmensa mayoría del alumnado.
  • El segundo, es que la docencia promueva la participación activa del alumnado en su proceso de enseñanza-aprendizaje tal y como ocurre con las denominadas escuelas democráticas.
  • Finalmente, se deberían potenciar los mecanismos de participación de la comunidad educativa a través de los consejos escolares de centro establecidos por la legislación.
Una vez explicado lo anterior, la pregunta se haría más compleja si nos preguntásemos cuál sería una sociedad más democrática comparando la Antigua Grecia, con una democracia directa con nuestro país. En las dos hay democracia, pero sin embargo son de distintos tipos:
  • En Grecia era directa o participativa, donde el pueblo, sin necesidad de representantes, toma las decisiones. Una democracia directa puede ser viable en pequeños grupos y no tanto en sociedades grandes. 
  • En España es representativa: es un sistema político en el que las decisiones relacionadas con una comunidad no las toma el conjunto de sus miembros, sino personas elegidas para este fin. Las sociedades industrializadas y con un elevado nivel de renta suelen estar gobernadas por un sistema político democrático.
Aunque pueda sonar tentador afirmar que es en la Antigua Grecia donde hubo una sociedad más democrática de la que tenemos ahora, debido a la democracia directa, estaríamos cayendo en el error de no pensar que las mujeres y los esclavos no podían votar en las decisiones del ágora, mientras que en la actualidad sí.
Para valorar si una sociedad es más democrática que otra nos tenemos que fijar en aspectos como:
  • Una educación de calidad.
  • Inversiones estratégicas en educación.
  • Acceso a la cultura.
  • Igualdad ante la ley.
  • Estado de Derecho, participación de la sociedad civil en la política.
  • Fomento del crecimiento económico para reducir las desigualdades tan manifiestas entre la población.
  • Investigación, infraestructura y una regulación más apropiada de los mercados financieros.
  • Programas que modernicen las políticas activas de empleos. (es obvio que una mejor distribución de oportunidades genera más eficiencia y estimula el crecimiento y el desarrollo).
Hay unas reglas que constituyen el sistema democrático y las que nos hacen reconocer si en verdad estamos o no en una democracia.
La organización democrática conlleva la asunción básica de cuatro principios que deben de plasmarse en su normativa. Todos ellos hacen referencia a la dignidad del ser humano y son:
  • El principio de la igualdad.
  • El principio de la libertad.
  • El principio del pluralismo.
  • El principio de la tolerancia.
La igualdad de los seres humanos, es uno de los principios básicos de la democracia porque hace que todos tengamos el mismo derecho de participar en la decisión sobre nuestro destino, pero no  puede basarse en aceptar el voto como la única expresión de esta participación.
La libertad, la democracia tiene que respetar esta característica esencial del ser humano. Los límites a la libertad sólo pueden imponerse en razón de la convivencia mutua.
La participación política en búsqueda de esa igualdad (pluralismo).
La tolerancia, una sociedad democrática tiene que ser una sociedad pluralista donde el dogmatismo esté proscrito.

4. En qué tenemos que fijarnos para valorar si un centro educativo es es más o menos democrático que otro.

Según Rafael Feito (2009), "toda sociedad democrática considera que la escuela es la principal institución para el aprendizaje de la convivencia en común en un entorno pluralista y de mutuo respeto". 
La escuela democrática, es un tipo de escuela en la que se reconoce a los alumnos como individuos y en la que la toma de decisiones es conjunta por parte de todos los componentes que intervienen en la escuela, donde no existe currículum, y se ampara por la libertad del individuo para que la educación sea fluida y cada uno sea responsable de la suya.
La Educación Democrática se basa en el respeto a los niños y a los jóvenes. Esta educación ocurre cuando se honra y se reconoce a los niños como individuos que participan activamente en su camino por la educación. Es una educación basada en el sentido, la relevancia, la alegría, la comunidad, el amor, y los derechos humanos.
La principal característica de las escuelas democráticas es que la participación en ellas de los alumnos y del personal es libre e igualitaria. Esto se aplica mediante la toma de decisiones conjuntas por parte de todos los participantes en lo relativo a la organización cotidiana y el aprendizaje.
Las escuelas democráticas son una opción más entre las consideradas escuelas “alternativas”. Se podría decir que las escuelas alternativas son llamadas así porque son una opción que es minoritaria frente a la prevalente.
El conocido escritor Tolstoi fue el pionero en la apertura de una escuela de este tipo en su Rusia natal a finales del siglo XIX. Pero la que sin duda mayor notoriedad ha alcanzado es Summerhill, fundada por Alexander S. Neill, en Inglaterra. En la actualidad hay más escuelas democráticas en el mundo, aunque siguen siendo una rareza.
Los aspectos más significativos de estas escuelas son los relativos a:
  • Currículum, no se sigue un currículum obligatorio prefijado, sino que se enfatiza en el aprendizaje como fruto de la actividad voluntaria y el mero interés del estudiante por realizarla. Se estimula mucho el intercambio de ideas y la conversación entre los alumnos. A menudo los estudiantes de mayor edad son “tutores” de los más jóvenes. En definitiva, el alumno es quien decide qué, cuándo, cómo y con quién aprende.
    • En conclusión, cada uno es responsable de su propia educación, y deben tomar decisiones constantemente.
  • Calificaciones, dada la ausencia de currículum oficial, es difícil poder establecer una clasificación de estudiantes en función de sus logros. Por ello, las calificaciones no existen. Los exámenes que se llevan a cabo son los que el estado exija y los que las universidades requieran para ingresar en ellas
  • El juego, no hay ningún tipo de restricción a jugar. Los estudiantes pueden hacerlo tanto cuanto quieran, y sin que nadie dirija el mismo. La mayor parte de los críticos a este tipo de colegios centran sus dardos en la consideración de que jugar es perder el tiempo, a no ser que se trate de juegos educativos.
  • Castigos, contrariamente a lo que muchos podrían esperar, sí que existen los castigos o sanciones. Generalmente, se crea la figura del mediador, que intenta que cuando surge un conflicto, escuchando a las dos partes, éstas lleguen a una solución. Pero no siempre es posible. Si la asamblea o el tribunal que se crea para dirimir estos problemas concluye que alguien ha actuado de manera incorrecta, le puede imponer (o no) un castigo.
A continuación, enunciaremos algunos aspectos que marcan la determinación de si un centro educativo promueve o no la democracia, por tanto, los centros que más requisitos cumplan de los que citaremos a continuación, serán centros más democráticos:
  • Pese a estar enunciados en los proyectos curriculares de centro y de aula, definiendo al centro como una estructura democrática e, incluso, argumentando que la mejor manera de formar una ciudadanía democrática es mediante la práctica de una cultura democrática en la organización y gestión de la institución escolar, la realidad  es que a veces no se ajusta a los objetivos pretendidos.
  • Los elementos de la vida escolar que afectan a la participación son: estilo directivo, capacidad de liderazgo, espíritu de colaboración o no entre los profesores, estilo docente, actividades de los alumnos dentro y fuera del aula y la colaboración de los padres con las decisiones y actuaciones de la vida escolar.
Así, hay que observar los mecanismos de participación, las estructuras participativas y la participación de la comunidad educativa, para hablar de democracia en los centros. En esta línea, existen algunos factores concretos que podemos observar para determinar si un centro es más o menos democrático:
  • Las ideas del profesorado (ocultas o explícitas) respecto a qué es contenido curricular relevante.
  • Los programas y planes de estudio editados en el B.O.E.
  • Los libros de texto y materiales didácticos que se usan en las clases.
  • La formación inicial y permanente del profesorado.
  • La facilidad para reunirse el profesorado.
  • La facilidad para reunirse el alumnado.
  • La conciencia de la función social de la enseñanza.
  • Las concepciones al respecto de la función social del saber y de las ciencias.
  • El horario del centro.
  • La práctica habitual de tomar decisiones.
  • La práctica habitual de hacer cambios en los planes de trabajo para adaptarlos a las circunstancias.
  • La práctica habitual de debate organizado y la toma de decisiones.
  • El funcionamiento del Consejo Escolar.
  • La relación entre el equipo directivo y el claustro/el alumnado/el centro.
  • La actitud de la Inspección educativa respecto al funcionamiento del centro.
  • La actitud del profesorado respecto a la Inspección educativa.
Estos son algunos factores concretos en los que nos podemos centrar para evaluar el nivel de participación en un centro educativo y hasta qué punto las prácticas que allí se realizan siguen o no una línea democrática.

Para finalizar, nos gustaría matizar que democratizando la escuela se democratiza la sociedad, pero este hecho es complicado por la diversidad de opiniones y sobre todo de intereses y prioridades que la sociedad de hoy en día tiene según las diferentes clases sociales, la educación escolar y tradicional de cada uno.

5. Referencias bibliográficas.

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