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"La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo". Nelson Mandela.

lunes, 28 de marzo de 2016

Que tipo de educación para qué tipo de sociedad y qué tipo de sociedad para que tipo de educación.

LA DEFENSA DE LA ESCUELA PÚBLICA FRENTE A LA ESCUELA PRIVADA



Autores: Víctor Gil López, Moisés Contreras de la Osa y Luis Triguero Pérez-Egaña.  




INTRODUCCIÓN


Como introducción nos gustaría comentar el concepto de educación, el cual puede definirse como un fenómeno que concierne a todos los seres humanos desde que nacemos, siendo un fenómeno que todos conocemos y que hemos vivido porque es consustancial al desarrollo del sujeto, de tal manera que sin su concurso no podríamos hablar del ser humano (proceso de humanización) (Luengo, 2009).
Dentro del ámbito de la  educación, podemos encontrar dos tipos de escuelas diferentes:
  • Escuela pública: es la escuela de todos, abierta al conjunto de los alumnos financiada con fondos públicos en la que no existe ningún tipo de discriminación o selección para acceder a ella. Según Álvaro Marchessi, “la escuela pública es la escuela de todos” (Carvajal, Marchessi & Montes, 2002).

  • Escuela privada: es la escuela que solamente está abierta a aquel conjunto de alumnos cuyas familias poseen el suficiente capital económico para acceder a ellas, y que es financiada con fondos privados.


HISTORIA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA ¿POR QUÉ ESCUELA PÚBLICA Y NO PRIVADA?


En primer lugar, vamos a hacer un breve análisis por la historia de la pedagogía señalando algunos autores que a lo largo del tiempo han contribuido a la aparición de la educación pública. Para ello nos ubicaremos en el siglo XVII, momento en el cual, Comenio inició el cambio que llevaría a una concepción distinta de la Educación y además pensaba que la escuela debía enseñar todo a todos y totalmente. También es importante mencionar a Condorcet, ya que elaboró un informe conocido como “el informe Condorcet” en el que defendió un sistema de instrucción pública. No debemos confundirla con la educación pública, ya que la instrucción pública debe convertir al hombre lo más pronto posible en sujeto de su propia educación. Por último, en esta época también encontramos a Pestalozzi, que propugnaba una educación escolar en la que participarían todas las clases sociales sin exclusiones en las mismas aulas (Otero, 2009, pp. 178-195).
En las décadas posteriores, se produjo el auge de la Escuela Nueva, un movimiento pedagógico de carácter elitista, más intelectual que económico, por lo que la educación pública queda en un segundo plano.
Dentro de las ideas socialistas, las cuales tuvieron lugar después de la Escuela Nueva, hay que destacar el socialismo utópico cuyos autores principales fueron Owen y Fourier, los cuales abogaban por una instrucción universal completa y gratuita. Además, dibujaron comunidades igualitarias y autosuficientes sin divisiones clasistas ni propiedad privada en las que los trabajadores una formación general y especializada. Estas ideas carecieron de aplicación práctica, por lo que fueron tachadas de utópicas (Del Pozo, 2009, pp. 221-241).
Por otro lado, se encontraba el socialismo científico, el cual fue una corriente de pensamiento cuyo carácter científico venía dado por la interpretación que hicieron los principales autores de esta corriente Marx y Engels de la dialéctica del desarrollo histórico.
Una vez analizada la historia de la educación pública, pasaremos a establecer la defensa de esta frente a la educación privada, dando una serie de indicios que fortalezcan nuestra postura y defendiendo el valor de la escuela pública como portadora de un potencial democrático, que la hace preferible, por sus valores generalizables, para toda la ciudadanía, en contraste con la escuela privada. Entre dichos valores podemos destacar:
  • Prioridad de la igualdad. La escuela pública puede garantizar mejor que la privada, determinados aspectos como las políticas de discriminación positiva que favorezcan a los sectores más desfavorecidos y marginados. En un Estado de Bienestar como el presente en nuestro país, inmenso en una crisis, es importante que la escuela pública siga reivindicando este valor de solidaridad.

  • Participación y control democrático. En las escuelas públicas actuales existen órganos de gobierno como el Consejo Escolar que permiten la existencia de un control democrático de dichos centros por todos los estamentos implicados en ellos. De esta manera se puede empezar a inculcar en los alumnos lo que significa una democracia (uno de los fines actuales de la educación), ya que ellos mismos están inmersos en dicho ambiente democrático, caracterizado por su gestión.

  • Una educación laica. Preservando los principios establecidos en la Constitución, la educación pública en España es laica, no laicista ni opuesta a la Religión, pero sí independiente de una cosmovisión religiosa. Se trata, por el contrario, de educar en los valores cívicos y éticos propios de una ciudadanía.

  • Integración de los ciudadanos. La escuela pública, desde su surgimiento, tuvo voluntad de ser un medio para integrar a la ciudadanía en unos principios y valores compartidos (como ya hemos explicado anteriormente en el breve resumen de la historia de la educación pública), que no pueden proporcionar otras instituciones privadas (Bolívar, 1999, 80).



CONCLUSIONES


La defensa de la Escuela Pública requiere hoy en día de nuevos argumentos sobre todo debido al aumento de la importancia de la escuela privada como alternativa válida y fiable a esta. Por lo tanto, el reto del profesorado y de la sociedad civil en su conjunto, es construir dichos argumentos para convencer a las familias a que sus hijos acudan a una escuela pública en vez de a una privada. Por ejemplo, uno de ellos sería como la escuela pública es accesible a cualquier alumno, pues tiene derecho a una educación mientras que la escuela privada solamente es accesible para una pequeña porción de la población (aquellos que dispongan del capital económico suficiente para costeárselo). Debido a ello en la escuela pública podemos encontrar una mayor diversidad cultural que repercute positivamente en el aprendizaje de los alumnos, pues desarrolla en ellos desde su infancia un sentimiento de respeto hacia otras culturas, además de erradicar los prejuicios existentes en la sociedad hacia los inmigrantes.
Otro punto de enlace con lo visto hasta ahora, radica en el conflicto entre educación como derecho y educación como inversión. La escuela pública representa el ideal de la educación como un derecho de todas las personas mientras que la escuela privada, aunque en parte también representa este ideal, principalmente posiciona la educación como una inversión, pues las familias de los alumnos que acuden a estos centros suelen verlos como un medio para obtener un título (ya sea de Educación Primaria, Secundaria o Educación Superior).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


  • Bolívar, A. (1999). La educación no es un mercado. Crítica de la “Gestión de Calidad Total”. Aula de innovación educativa, 83-84, pp. 77-82.

  • Carvajal, J., Marchessi, A., & Montes, C. (2002). ¿Qué se entiende por Educación Pública? Sus encrucijadas y desafíos. Docencia, 17, 10-20.

  • Del Pozo, M. M. (2009). Ideas socialistas en Educación. En M. P. Andrés (Ed.), Teorías e instituciones contemporáneas de Educación (pp. 221-241). Madrid: Biblioteca Nueva.

  • Luengo, J. (2009). La Educación como objeto de conocimiento. El concepto de Educación. En M. P. Andrés (Ed.), Teorías e instituciones contemporáneas de Educación (pp. 44-60). Madrid: Biblioteca Nueva.

  • Otero, E. (2009). Las teorías educativas en los umbrales de la contemporaneidad. En M. P. Andrés (Ed.), Teorías e instituciones contemporáneas de Educación (pp. 178-195). Madrid: Biblioteca Nueva.


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