LA
DEFENSA DE LA ESCUELA PÚBLICA FRENTE A LA ESCUELA PRIVADA
LA DEFENSA DE LA ESCUELA PÚBLICA FRENTE A LA ESCUELA PRIVADA
INTRODUCCIÓN
Como
introducción nos gustaría comentar el concepto de educación, el cual puede
definirse como un fenómeno que concierne a todos los seres humanos desde que
nacemos, siendo un fenómeno que todos conocemos y que hemos vivido porque es
consustancial al desarrollo del sujeto, de tal manera que sin su concurso no podríamos
hablar del ser humano (proceso de humanización) (Luengo, 2009).
Dentro
del ámbito de la educación, podemos
encontrar dos tipos de escuelas diferentes:
- Escuela pública: es la escuela de todos, abierta al conjunto de los alumnos financiada con fondos públicos en la que no existe ningún tipo de discriminación o selección para acceder a ella. Según Álvaro Marchessi, “la escuela pública es la escuela de todos” (Carvajal, Marchessi & Montes, 2002).
- Escuela privada: es la escuela que solamente está abierta a aquel conjunto de alumnos cuyas familias poseen el suficiente capital económico para acceder a ellas, y que es financiada con fondos privados.
HISTORIA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA ¿POR QUÉ ESCUELA PÚBLICA Y NO PRIVADA?
En
primer lugar, vamos a hacer un breve análisis por la historia de la pedagogía
señalando algunos autores que a lo largo del tiempo han contribuido a la
aparición de la educación pública. Para ello nos ubicaremos en el siglo XVII,
momento en el cual, Comenio inició el cambio que llevaría a una concepción
distinta de la Educación y además pensaba que la escuela debía enseñar todo a
todos y totalmente. También es importante mencionar a Condorcet, ya que elaboró
un informe conocido como “el informe Condorcet” en el que defendió un sistema
de instrucción pública. No debemos confundirla con la educación pública, ya que
la instrucción pública debe convertir al hombre lo más pronto posible en sujeto
de su propia educación. Por último, en esta época también encontramos a
Pestalozzi, que propugnaba una educación escolar en la que participarían todas
las clases sociales sin exclusiones en las mismas aulas (Otero, 2009, pp.
178-195).
En
las décadas posteriores, se produjo el auge de la Escuela Nueva, un movimiento
pedagógico de carácter elitista, más intelectual que económico, por lo que la
educación pública queda en un segundo plano.
Dentro
de las ideas socialistas, las cuales tuvieron lugar después de la Escuela
Nueva, hay que destacar el socialismo utópico cuyos autores principales fueron
Owen y Fourier, los cuales abogaban por una instrucción universal completa y
gratuita. Además, dibujaron comunidades igualitarias y autosuficientes sin
divisiones clasistas ni propiedad privada en las que los trabajadores una
formación general y especializada. Estas ideas carecieron de aplicación
práctica, por lo que fueron tachadas de utópicas (Del Pozo, 2009, pp. 221-241).
Por
otro lado, se encontraba el socialismo científico, el cual fue una corriente de
pensamiento cuyo carácter científico venía dado por la interpretación que
hicieron los principales autores de esta corriente Marx y Engels de la
dialéctica del desarrollo histórico.
Una
vez analizada la historia de la educación pública, pasaremos a establecer la
defensa de esta frente a la educación privada, dando una serie de indicios que
fortalezcan nuestra postura y defendiendo el valor de la escuela pública como portadora
de un potencial democrático, que la hace preferible, por sus valores
generalizables, para toda la ciudadanía, en contraste con la escuela privada.
Entre dichos valores podemos destacar:
- Prioridad de la igualdad. La escuela pública puede garantizar mejor que la privada, determinados aspectos como las políticas de discriminación positiva que favorezcan a los sectores más desfavorecidos y marginados. En un Estado de Bienestar como el presente en nuestro país, inmenso en una crisis, es importante que la escuela pública siga reivindicando este valor de solidaridad.
- Participación y control democrático. En las escuelas públicas actuales existen órganos de gobierno como el Consejo Escolar que permiten la existencia de un control democrático de dichos centros por todos los estamentos implicados en ellos. De esta manera se puede empezar a inculcar en los alumnos lo que significa una democracia (uno de los fines actuales de la educación), ya que ellos mismos están inmersos en dicho ambiente democrático, caracterizado por su gestión.
- Una educación laica. Preservando los principios establecidos en la Constitución, la educación pública en España es laica, no laicista ni opuesta a la Religión, pero sí independiente de una cosmovisión religiosa. Se trata, por el contrario, de educar en los valores cívicos y éticos propios de una ciudadanía.
- Integración de los ciudadanos. La escuela pública, desde su surgimiento, tuvo voluntad de ser un medio para integrar a la ciudadanía en unos principios y valores compartidos (como ya hemos explicado anteriormente en el breve resumen de la historia de la educación pública), que no pueden proporcionar otras instituciones privadas (Bolívar, 1999, 80).
CONCLUSIONES
La
defensa de la Escuela Pública requiere hoy en día de nuevos argumentos sobre
todo debido al aumento de la importancia de la escuela privada como alternativa
válida y fiable a esta. Por lo tanto, el reto del profesorado y de la sociedad
civil en su conjunto, es construir dichos argumentos para convencer a las
familias a que sus hijos acudan a una escuela pública en vez de a una privada.
Por ejemplo, uno de ellos sería como la escuela pública es accesible a
cualquier alumno, pues tiene derecho a una educación mientras que la escuela
privada solamente es accesible para una pequeña porción de la población
(aquellos que dispongan del capital económico suficiente para costeárselo). Debido
a ello en la escuela pública podemos encontrar una mayor diversidad cultural
que repercute positivamente en el aprendizaje de los alumnos, pues desarrolla
en ellos desde su infancia un sentimiento de respeto hacia otras culturas,
además de erradicar los prejuicios existentes en la sociedad hacia los
inmigrantes.
Otro
punto de enlace con lo visto hasta ahora, radica en el conflicto entre
educación como derecho y educación como inversión. La escuela pública
representa el ideal de la educación como un derecho de todas las personas
mientras que la escuela privada, aunque en parte también representa este ideal,
principalmente posiciona la educación como una inversión, pues las familias de
los alumnos que acuden a estos centros suelen verlos como un medio para obtener
un título (ya sea de Educación Primaria, Secundaria o Educación Superior).
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Bolívar, A. (1999). La educación no es un mercado. Crítica de la “Gestión de Calidad Total”. Aula de innovación educativa, 83-84, pp. 77-82.
- Carvajal, J., Marchessi, A., & Montes, C. (2002). ¿Qué se entiende por Educación Pública? Sus encrucijadas y desafíos. Docencia, 17, 10-20.
- Del Pozo, M. M. (2009). Ideas socialistas en Educación. En M. P. Andrés (Ed.), Teorías e instituciones contemporáneas de Educación (pp. 221-241). Madrid: Biblioteca Nueva.
- Luengo, J. (2009). La Educación como objeto de conocimiento. El concepto de Educación. En M. P. Andrés (Ed.), Teorías e instituciones contemporáneas de Educación (pp. 44-60). Madrid: Biblioteca Nueva.
- Otero, E. (2009). Las teorías educativas en los umbrales de la contemporaneidad. En M. P. Andrés (Ed.), Teorías e instituciones contemporáneas de Educación (pp. 178-195). Madrid: Biblioteca Nueva.




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